La Nikon Zr es ahora mismo, y después de haberla probado durante una semana, la cámara más interesante a la que me he enfrentado en los últimos meses. No obstante, no es perfecta y se siente como una oportunidad perdida por parte de Nikon para haber sacudido la industria. Pero que eso no nuble que estamos delante de una propuesta que merece la pena conocer y, más aún, apostar por ella. Porque por relación calidad-precio es increíble. Te cuento lo que debes saber.
Un diseño que gusta

La Nikon Zr es una cámara pensada para vídeo, para crear incluso piezas de cine gracias a prestaciones a nivel de codec que compiten con cámaras mucho más caras. Aún así, lo primero que llama la atención es su diseño compacto.
Es una cámara muy compacta y eso gusta muchísimo nada más sacarla de la caja. En mano se siente cómoda, ligera y es del tipo de cámara que gusta llevar todo el día encima. Posiblemente porque la pantalla de 4 pulgadas de diagonal hace que no sea necesario cargar con un monitor externo para ver con todo lujo de detalle lo que estamos grabando, sabiendo si está bien enfocado o no.
La pantalla de la Nikon Zr es la mejor que he probado en una cámara híbrida y debería ser ya el estándar en todas
Brillante y con buena representación de color, el que sea táctil también facilita mucho la interacción y ajustes de diferentes aspectos a la hora de grabar. Y sí, me voy a centrar más en el vídeo que en la fotografía porque, pese a tener cierto espíritu híbrido, el que no tenga visor electrónico y algún que otro detalle hará que los fotógrafos más exigentes no la encuentren cómoda para trabajos intensivos.
Respecto a botonera y diales, estos están bien distribuidos y operar con ella es algo muy ágil. Además, los botones se pueden personalizar para las funciones que más interesen.
Por tanto, aunque podría contarte más detalles sobre las características de esta cámara, está claro que es un equipo que hay que probar en persona para sentir toda la experiencia que transmite. Sin embargo, no todo es perfecto. Existen algunos aspectos mejorables que conviene tener en cuenta:
- Ubicación de las ranuras de tarjeta: Las dos ranuras están situadas en el compartimento de la batería, lo que plantea un problema de accesibilidad. Si instalamos una placa quick release o L-bracket para trípode, es muy probable que no podamos abrir el compartimento para intercambiar la batería o extraer las tarjetas de memoria sin desmontar la cámara.
- Ausencia de roscas adicionales: Hubiese sido ideal incorporar puntos de montaje adicionales como los que encontramos en las Sony FX3 y FX30, que facilitan la instalación de accesorios y permiten mayor flexibilidad en configuraciones profesionales.
- Limitación de la pantalla articulada: Aunque la pantalla táctil de 4 pulgadas es excelente, al conectar cables en las entradas de audio, mini HDMI o USB-C, perdemos gran parte de la articulación. Un sistema de pantalla basculante lateral como el de otras cámaras de corte profesional habría sido más práctico para configuraciones con múltiples accesorios conectados simultáneamente.
No obstante, la cámara gusta y creo que Nikon tomará nota para una futura propuesta. Porque es cierto que por diseño han logrado un producto muy atractivo con pequeños detalles que marcan la diferencia.
Calidad de imagen

La calidad de imagen de la Nikon Zr es muy alta. Es cierto que hay cierta polémica respecto a la pérdida de nitidez, posiblemente provocada por una compresión algo más alta en formato H.265. Esto podría tener solución con una futura actualización de firmware, pero no se puede asegurar.
A mí personalmente no me parece malo el nivel de nitidez. Ese extra de otras propuestas que acaban dando una imagen demasiado digital no me convence, por eso esta Nikon sí me convence. Pero está claro que si se busca máxima calidad tenemos los formatos RAW como R3D y otros que tienen una calidad brutal. Aunque también tendrás que ir preparando una buena capacidad de almacenamiento porque ocupan mucho.
Con un gran rango dinámico también, otro de los aspectos en los que destaca es el tema ISO. Con un Dual ISO nativo en formato logarítmico entre 800 y 6400, la cámara es capaz de obtener contenido de calidad. Tanto con buena iluminación como en situaciones de poca luz más adversas.
Eso sí, la cámara requiere que la conozcas, que hagas tus propias pruebas y aprendas hasta dónde se puede forzar. Si vienes de otra marca, este proceso de aprendizaje y cómo trabaja la cámara te puede costar un poco más. Pero merece la pena el esfuerzo.
Con todo esto y en resumen, podrás conseguir un vídeo a resolución hasta 6K de gran calidad. Y atento, también un audio de alto nivel gracias a la grabación interna en 32 bits flotante.
Experiencia de uso y usabilidad
La Nikon Zr es la cámara que no te costará llevar siempre encima. Y lo mejor es que te gustará usarla. Es extraño decir esto, pero sólo con la Sony FX30 he sentido esto de querer estar usándola siempre.
Posiblemente el tamaño de la pantalla tenga mucho que ver en la experiencia, aunque me gusta pensar que es un cúmulo de características. Para ser más concretos: un cuerpo pequeño y bien equilibrado, botones accesibles que facilitan los ajustes durante la grabación y una pantalla con la que no necesitas más.
Junto a todo esto, aspectos como un buen sistema de autoenfoque también ayudan mucho. Y si hubiese que ponerle alguna pega es que vas a necesitar llevar baterías extras.
Lo que sí que no me ha gustado nada y no lo entiendo es que la cámara cuenta con una ranura para tarjetas micro SD y el conector para la salida de vídeo es mini HDMI.
Lo del mini HDMI… lo puedo entender, aunque hubiese sido ideal un segundo conector USB-C. Daría más opciones, como ocurre con la Sony A7 V. Pero lo de la micro SD no llego a comprenderlo. Es una tarjeta incómoda para trabajar (especialmente insertar y sacar de la ranura). No tienen el rendimiento ni durabilidad, a mi parecer, de una tarjeta SD estándar. Y el espacio que se ahorra es mínimo realmente.
Entiendo que colocar dos CFExpress tipo B no era opción y con la micro SD se tiene un soporte más económico para las fotos que se realicen, para cargar LUTs o para los archivos proxy o de vídeo con menor calidad que es capaz de capturar. Pero siendo una cámara con apellido RED, lo mínimo hubiese sido una ranura SD estándar.
Conclusión
La Nikon Zr para mí es una propuesta que, sin ser perfecta, con detalles que no se entienden muy bien, se posiciona como una opción muy sólida para aspirantes a cineasta.
La cámara gusta y puede que no se le haga justicia hasta que se prueba. Yo siento que aún no conozco todo el potencial que es capaz de ofrecer y tengo ganas de seguir probando más cosas. Así que suscríbete al canal de YouTube y síguenos en redes porque ahí te iré contando muchas cosas extras.
Lo que tengo claro es que, con sus más y sus menos, ahora mismo es la mejor cámara que puedes comprar por el precio y lo que ofrece. Es difícil rivalizar con ella e incluso si eres usuario de Sony y tienes un buen número de objetivos con montura E, podrás usarlos gracias al adaptador de montura de Viltrox.
En definitiva, si buscas una cámara versátil, compacta y con calidad de imagen sobresaliente para evolucionar como filmmaker, la Nikon Zr merece estar en tu lista de prioridades.
Escribo sobre tecnología desde 2007 y más tarde empecé a centrarme en la creación de contenidos en vídeo. De ahí mi interés por compartir conocimientos y experiencias con los dispositivos que puedo probar para mejorar el nivel de cualquier producción audiovisual.
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